De la tos crónica a la sospecha clínica
A diferencia de las alergias respiratorias o una bronquitis crónica convencional, la tuberculosis suele presentarse con una tos crónica que supera las tres semanas, acompañada de fiebre nocturna y pérdida de peso. Es fundamental que el neumólogo realice un diagnóstico diferencial para descartar que la sintomatología pertenezca a otras infecciones respiratorias o incluso a una aspergilosis pulmonar, la cual suele colonizar cavidades previamente formadas por la TB.
